Presentación (o la necesidad de reconocernos)

En La poética, Aristóteles define a la anagnórisis como un recurso narrativo que consiste en el descubrimiento, por parte de un personaje, de datos esenciales sobre su identidad, sus seres queridos o su entorno, ocultos para él hasta ese momento.

     En sus propias palabras, “el reconocimiento es, como la misma palabra lo indica, un cambio de la ignorancia al conocimiento, y así lleva al amor o al odio en los personajes signados por la buena o la mala fortuna.”[1] El conocimiento de la verdad, pues, lleva a quien está implicado a la felicidad o a la desgracia. En la tragedia clásica, la revelación de esta verdad cambia la perspectiva y reacción del héroe.

     Es así como Anagnórisis, el blog que propongo para Ágora, responde a la provocación del término aristotélico, y plantea un espacio de reflexión cotidiana sobre los temas de actualidad, de gobierno, artísticos, filosóficos y relativos a la vida moderna que definen a la condición del hombre en los primeros años del siglo veintiuno. En los límites de la modernidad post-industrial, abandonado el hombre a sus designios individuales, separado de los valores universales que tiempo atrás pretendieron dar fondo y forma al pensamiento, es necesario voltear la mirada sobre nosotros mismos, para redescubrir la identidad del hombre y el mexicano.

     Recolectaré testimonios del día a día y sus respectivas reflexiones para, de esa forma, buscar una definición, una crítica y una imaginación (en los términos en los que era comprendida por Thomas Hobbes en El leviatán), de la sociedad contemporánea, inmersa en sus propias problemáticas, cultura e imaginario colectivo.

     Me despido con la hazaña lírica, cuasi poética, del filósofo político por excelencia cuando dice que:

“La imaginación no es otra cosa sino una sensación que se debilita; sensación que se encuentra en los hombres y muchas otras criaturas vivas, tanto durante el sueño como en estado de vigilia.”[2]

[1] Aristóteles, La poética, trad. Valentín García Yebra, Madrid, Gredos, 1999, p. 164.

[2] Thomas Hobbes, El leviatán o la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil, trad. Manuel Sánchez Sarto, México, FCE, 2006, p. 10.

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